Artrosis

La articulación de la cadera es una de las articulaciones con más movilidad y tiene como principal función, cargar con el peso del tronco. Es por ello muy propensa a presentar desgastes que causan dolor afectando gradualmente a todo el complejo articular, que es lo que se denomina como artrosis. Es importante conocer sus síntomas para un rápido diagnóstico y acudir lo antes posible al fisioterapeuta, y conseguir un mejor pronóstico en la atención de la artrosis de cadera o coxartrosis.

La artrosis de cadera es una de las más frecuentes, y la que con mayores probabilidades se resuelve mediante cirugía, poniendo una prótesis de cadera.

Normalmente se suele dar en personas mayores, pero cada vez es más habitual que se de en pacientes de mediana edad, de cuarenta y cinco, cincuenta años, que ya tienen una artrosis severa.

La artrosis se refiere cuando existe una degeneración o desgaste del cartílago hialino presente en cada extremo de una articulación. Este cartílago recubre a la articulación proporcionando protección contra deslizamientos y rodamientos de una articulación sobre otra así como amortiguación de cargas. Un desequilibrio por traumatismo, defecto genético e incluso mal uso de la articulación con movimientos repetitivos teniendo alteraciones mecánicas, produce la disminución en la nutrición y capacidad de retener agua del cartílago, provocando un desgaste a su vez progresivo.

¿Cómo podemos prevenir la artrosis de rodilla?

En el estilo de vida que tengamos y la actividad física que realicemos depende en buena medida tener unas rodillas con mayor o menor propensión a la artrosis.

Controlar el sobrepeso

Una de las primeras recomendaciones es controlar nuestro peso. Ya que uno de los factores en la etiología de la artrosis es la obesidad, que supone mantener mayor peso nuestras rodillas del recomendado durante un espacio prolongado de tiempo, y que va provocando una degeneración articular progresiva.

Realizar actividad física para desarrollar musculatura

Es importante seguir esta recomendación, ya que los músculos son fundamentales para proteger la articulación al sostenerla, absorber los golpes y evitar los movimientos viciosos o perjudiciales.