Lesiones SLAP

operación
El equipo del Dr. Leyes en una intervención quirúrgica

El Dr. Leyes tuvo la suerte y el honor de formarse con el Dr. Snyder en artroscopia de hombro, la articulación del cuerpo con mayor movilidad


El doctor Steve Snyder fue el primero en acuñar el término de lesiones tipo SLAP (Superior Labrum, Anterior, Posterior) para describir las lesiones en la inserción de la porción larga del bíceps en la glenoides. El Dr. Leyes tuvo la suerte y el honor de formarse con el Dr. Snyder en artroscopia de hombro, la articulación del cuerpo con mayor movilidad, por lo que aprendió de primera mano todo lo relacionado con las lesiones SLAP.

A continuación Manuel Leyes explica este tipo de patología:

Etiología


Las lesiones de SLAP se pueden provocar por un traumatismo agudo, como una caída sobre el brazo en extensión, o por movimientos crónicos repetitivos por encima de la cabeza. Estas lesiones son más frecuentes en deportes de lanzamiento como el balonmano, jabalina y béisbol, y en pacientes con hombros inestables.

Clínica


Los pacientes se suelen quejar de un dolor vago y en ocasiones de sensación de enganche o chasquidos que se exacerban con las actividades en las cuales se producen movimientos con el brazo por encima de la cabeza. Estas lesiones se asocian con frecuencia a roturas parciales de la superficie articular del manguito de los rotadores, llamadas lesiones de PASTA.

Si no hay rotura del manguito de los rotadores, habitualmente no refieren dolor con el brazo en reposo ni dolor nocturno.

En el caso de los lanzadores, estos se quejan típicamente de no poder rendir al mismo nivel. Esto es debido a que con frecuencia tienen un exceso de rotación externa con rigidez en la cápsula posterior y una pérdida de rotación interna.

Las lesiones de SLAP no tratadas pueden ser devastadoras para el hombro y provocar en el paciente dolor crónico e impotencia funcional.

Diagnóstico


El diagnóstico clínico puede ser difícil, aunque existen muchas maniobras en la exploración que pueden orientarnos hacia la sospecha de una lesión de SLAP.

La mejor prueba diagnóstica es la artroRNM -Artro Resonancia-. En esta prueba podemos ver con una mayor evidencia, introduciendo contraste en el hombro -entre el bíceps y el hueso-, si el bíceps no está herméticamente adherido a la parte superior de la glenoides, lo que supondría que el paciente presenta una lesión de tipo SLAP.

Tratamiento conservador


El tratamiento conservador a menudo es ineficaz, particularmente cuando hay asociadas una inestabilidad de hombro -una luxación- o una rotura del manguito de los rotadores.

El tratamiento conservador puede funcionar en lesiones de SLAP tipo I y en lanzadores con pérdida de rotación interna del hombro.

Este tipo de tratamiento no quirúrgico consiste en estirar la cápsula posterior para evitar el contacto patológico entre el supraespinoso y el labrum posterosuperior.

Pacientes que requieren cirugía


Para conocer la patología del SLAP, tenemos que dividir sus lesiones en dos grandes grupos:

  • Pacientes en los que fracasa el tratamiento conservador.
  • Pacientes con lesión de SLAP y rotura significativa del manguito de al menos un 50% del grosor.
  • Pacientes con lesiones del labrum con síntomas mecánicos.
  • En general se desbridan las lesiones tipo I y III y se reparan las II y IV

Tratamiento quirúrgico


La cirugía para las lesiones SLAP se realiza por artroscopia y consiste en cruentar –es decir, ensangrentar- el borde superior de la glena hasta exponer el hueso, para posteriormente reanclar el bíceps con mini arpones.

En pacientes mayores de 50 años es preferible directamente cortar la porción larga del bíceps (tenotomía). El bíceps tiene otra inserción, la porción corta del bíceps. En estos pacientes la tenotomía apenas deja déficit funcional aunque cosméticamente puede descender el vientre muscular del bíceps.

En pacientes jóvenes si la parte de la porción larga del bíceps que está dentro de la articulación está muy dañada podemos realizar una tenodesis (fijar el bíceps dentro de la cabeza del húmero).

En la intervención es fundamental solucionar los problemas concomitantes del hombro.

La cirugía es sencilla para el cirujano de hombro experto pero la rehabilitación es siempre demandante para el paciente.

La cirugía dura menos de una hora, se realiza con anestesia locoregional, general o combinada y el paciente habitualmente permanece ingresado una noche.

Postoperatorio


El paciente es inmovilizado en un cabestrillo durante 4 semanas evitando hacer ejercicios activos de bíceps pero se le permite realizar ejercicios pendulares y pasivos de flexo extensión del codo. A las 4 semanas se retira el cabestrillo pero seguimos limitando la rotación externa hasta los 30º para minimizar la tensión sobre el labrum. A las 8 semanas comenzamos ejercicios de resistencia del bíceps, flexión del codo y supinación del antebrazo.

A los 4 meses se comienza un programa de recuperación deportiva específico para los lanzadores. Generalmente a los 6 meses de la cirugía vuelven a ser competitivos.

Resultados


En general los resultados son buenos o excelentes en un 90% de las reparaciones de las lesiones de SLAP.