Tendón Rotuliano

Un tendón es una estructura del cuerpo diseñada para anclar en el hueso. Los músculos se insertan en el hueso a través de tendones


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El tendón rotuliano es una parte del aparato extensor -formado por éste, la rótula, el cuádriceps y su tendón-, que conecta la rótula con la tibia. Extender la rodilla es la función del aparato extensor y el tendón rotuliano es una parte sin la cual no lo podría hacer. El Dr. Eulogio Martín Buenadicha explica que “un tendón es una estructura del cuerpo diseñada para anclar en el hueso. Los músculos se insertan en el hueso a través de tendones”.

La rotura del tendón rotuliano suele ocurrir por una “contracción excéntrica del cuádriceps con la rodilla en flexión parcial o semiflexión, y con la carga del peso del cuerpo en ese momento”, dice el doctor. Esta lesión es frecuente en pacientes jóvenes o deportistas entre 30 y 40 años. “Las lesiones del tendón rotuliano tienen relación con factores predisponentes, como procesos degenerativos del tendón -las tendinosis crónicas-, enfermedades sistémicas -como el lupus eritematoso sistémico o la artritis reumatoide- o el uso prolongado de determinados medicamentos -como los corticoides o las quinolonas-”, aclara Martín Buenadicha.

Dos grandes grupos


Para conocer la patología del tendón rotuliano, tenemos que dividir sus lesiones en dos grandes grupos:

Tendinosis

    • Suelen ser consecuencia de esfuerzos físicos repetitivos que se producen tanto en deportes como en determinados trabajos. Se produce una inflamación del tendón por sobreuso.

Roturas

  • Aquí se rompe el tendón. No suelen ser traumatismos directos, sino que típicamente se debe a un gesto de contracción excéntrica del cuádriceps, que pilla desprevenido al tendón rotuliano y lo rompe debido a la fuerza ejercida.
    Suelen ser en tendones que a veces tienen algún problema o están deteriorados por el uso o la edad. Que han sido infiltrados con sustancias como los corticoides, o pacientes que tienen un tratamiento prolongado con determinados fármacos, que también deterioran la estructura del tendón y pueden facilitar su rotura. Además, pacientes que sufren enfermedades como la artritis reumatoide o el lupus eritematoso sistémico, pueden tener debilitados los tendones.

Rangos de edad y deportes


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En los casos de tendinosis la franja de edad donde vemos esta patología es la tercera/cuarta década de vida (30-40 años), aunque la gente más joven también puede padecer esta patología. “Hoy en día las personas prolongan su actividad deportiva y te puedes encontrar gente de 40 ó 50 años practicando deportes de alta demanda, de gran esfuerzo físico. Pasan los años por el tendón y éste se deteriora cada vez más”, explica el Dr. Martín Buenadicha. Según el doctor, la tendinosis aparece en “deportes de gestos repetitivos, como en el atletismo, donde el atleta realiza ejercicios como el salto en repetidas ocasiones”. También se produce en deportes que incluyen estos gestos, como el balonmano, el fútbol o el baloncesto.

Las roturas del tendón rotuliano se mueven en una franja parecida de edad que la tendinosis, aunque son más frecuentes en personas algo más mayores -entre 40 y 50 años- que continúan practicando ejercicio físico. “Se juntan los kilómetros que lleva el tendón, que éste ya tiene un proceso degenerativo o inflamatorio, y además que continúan practicando deporte de alta demanda con más de 40 años”, afirma el cirujano. Hay deportes que suponen un gran esfuerzo físico, con gestos bruscos de frenada o caída desde un salto. El balonmano, el tenis, el fútbol o el baloncesto, entre otros, son algunos de ellos.

Diagnóstico


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Dr. Manuel Leyes Vence viendo unas radiografías en su consulta de la Clínica Cemtro

Con la tendinosis, es competente la función del aparato extensor; es decir: el paciente puede estirar por completo la pierna afectada e incluso continuar practicando deporte -con molestias, eso sí-. El cuadro clínico de estas lesiones es claro, y la historia clínica que cuenta el paciente mas la exploración física acerca mucho al diagnóstico. “El tendón rotuliano es bastante fácil de identificar y explorar porque es una estructura que está muy superficial y muy accesible a la exploración y al tacto. En la palpación se identifica el sitio del dolor e incluso si el tendón está aumentado de tamaño, que nos hablaría de una inflamación”, dice Eulogio Martín. Además de esta exploración, los cirujanos se apoyan en pruebas complementarias, como ecografías, resonancias o radiografías. “La ‘eco’ es poco invasica y accesible, pero la resonancia es la ideal para diagnosticar de manera certera esta lesión. Las radiografías nos dan información, como por ejemplo en tendinosis crónicas, donde se puede ver si el tendón está calcificado”, comenta el doctor. 

En el caso de las roturas el paciente tiene unos síntomas totalmente distintos. Se trata de una lesión traumática aguda. Su aparato extensor está roto, por lo que no puede ni estirar la rodilla ni andar. “En la exploración física se aprecia deformidad, tumefacción e impotencia funcional. Si tocas donde se supone que está el tendón rotuliano dañado, hay un signo típico, al que llamamos el ‘hachazo’, que significa que el tendón no tiene estructura, que falta algo”, explica Martín Buenadicha. Al igual que en las tendinosis, en esta patología los doctores se apoyan en ecografías, resonancias o radiografías. “En las radiografías se ve cómo la rótula, en vez de estar en su sitio ha ascendido su posición, porque falta el tendón rotuliano”, aclara.

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Dr. Eulogio Martín Buenadicha en su consulta de la Clínica Cemtro señalando un modelo de rodilla

 

¿Tratamiento conservador o quirúrgico?


Por lo general, las tendinosis se solucionan con un tratamiento conservador, mientras que en las roturas de tendón rotuliano el tratamiento es quirúrgico.

El tratamiento conservador consiste en bajar la actividad física, tomar antiinflamatorios, aplicarse hielo y realizar medidas de fisioterapia. En una segunda fase están tratamientos como la punción por hipervolumen, EPI -Electrólisis Percutánea Intratisular-, etc. “Cuando sometes a excesivo trabajo al tendón, este se puede inflamar y el cuerpo reacciona intentando reparar el daño”, comenta el cirujano.

La cirugía en la tendinosis se reserva para aquellos pacientes en los que ha fallado el tratamiento conservador, aunque “es algo poco frecuente, pues el 90% se recupera sin necesidad de cirugía”, tal y como afirma el doctor Martín.

En el caso de que una tendinosis requiriese cirugía, se podrían aplicar varias técnicas. “Realizamos una artroscopia para limpiar la zona interna inflamada y un peinado rotuliano: abrir longitudinalmente el tendón para que sangre y así buscar que se regenere sólo. Cuando es una tendinosis puntual en la zona inferior de la rótula, se puede resecar y extraer la parte dañada”, explica el cirujano.

Las roturas del tendón rotuliano sí requieren de cirugía, ya que se debe reparar la continuidad de lo que se ha roto. La intervención quirúrgica consiste en reconstruir, reparar o suturar el tendón rotuliano. “Se puede hacer una sutura directa o una reanclándolo al hueso, dependiendo del nivel de la rotura. Si el tendón está muy debilitado se puede añadir un injerto, utilizando otro tendón”, aclara Martín Buenadicha.

Postoperatorio


En las tendinosis el paciente pasa una primera fase de cicatrización de las heridas de entre 7 y 10 días. Mientras, realiza ejercicios sencillos. Puede tomar antiinflamatorios o analgésicos si lo requiere. La rehabilitación empezaría después de esta primera fase y el periodo de recuperación se estima entorno a tres meses”, explica.

En las roturas del tendón rotuliano hay que esperar que lo que hemos suturado, reconstruido o reinsertado cicatrice por sí mismo. En esta fase el paciente está inmovilizado con una ortesis. Los primeros días, el paciente debe tomar analgésicos y antiinflamatorios a demanda. En general, a partir de la tercera semana se podría comenzar la rehabilitación. Aquí, en aproximadamente 2 meses y medio, hay que recobrar la movilidad completa de la rodilla y trabajar la musculatura. Por último vendría una fase de reentreno de 3 meses. En total, 6 meses de baja”, comenta el doctor.

Para Eulogio Martín, uno de los aspectos más importante a la hora de la recuperación es la relación cirujano-fisioterapeuta. “Hoy en día los ‘fisios’ entran en quirófano y pueden ver la cirugía, esto les permite ser conscientes de la lesión y de lo que realizamos nosotros, lo cual revierte en beneficio del paciente”, sentencia el Dr. Martín Buenadicha.